En el Centro Educativo Samaniego, entendemos el ajedrez no solo como un juego, sino como una poderosa herramienta pedagógica que potencia el desarrollo intelectual, emocional y social de nuestro alumnado. Por ello, hemos integrado el ajedrez en nuestras actividades educativas de forma activa, lúdica y formativa.

¿Cómo lo hacemos?
Nuestro enfoque combina sesiones prácticas y dinámicas adaptadas a cada etapa educativa. A través de partidas, retos, resolución de problemas y trabajo en equipo, promovemos el aprendizaje progresivo del ajedrez, desde los conceptos básicos hasta el pensamiento estratégico más avanzado. Las clases se imparten tanto en formato curricular como en talleres extracurriculares, fomentando así la participación voluntaria y el interés genuino por el juego.

¿Qué valores trabajamos?
El ajedrez es un excelente medio para cultivar valores y habilidades fundamentales en el crecimiento personal y académico de los estudiantes. Entre ellos destacamos: respeto hacia el oponente, las normas del juego y las decisiones del árbitro o profesor; paciencia y autocontrol para saber esperar el momento adecuado y actuar con reflexión; responsabilidad para aceptar las consecuencias de las decisiones tomadas en la partida; esfuerzo y constancia para entender que el progreso requiere práctica y dedicación; pensamiento crítico y toma de decisiones para evaluar opciones, prever consecuencias y resolver problemas; y el trabajo cooperativo, a través del análisis en grupo y las competiciones por equipos.

En definitiva, el ajedrez en nuestro centro no es solo una actividad, sino una forma de educar en valores, mejorar la concentración y despertar el pensamiento lógico-creativo en un entorno motivador y enriquecedor.